David Garza a veces siente que no tiene seguro médico, por lo caro que le cuesta tratar su diabetes tipo 2. Su prima mensual de $435 por la cobertura familiar es casi igual a la del seguro de su trabajo anterior. Pero el plan de salud de su empleo actual tiene un deducible anual de $4.000, que debe pagar de su bolsillo antes de que el seguro comience a cubrir los gastos médicos de su familia cada año. “Ahora todo es el precio total”, dijo este hombre de 53 años, que trabaja en un almacén al sur del área de Dallas-Fort Worth. “Ha sido un poco difícil”. Para reducir sus gastos, Garza cambió su medicamento para la diabetes por otro más económico y dejó de usar el monitor continuo de glucosa que controlaba sus niveles de azúcar en sangre. Desde que empezó en este trabajo hace casi dos años, comentó, su nivel de hemoglobina A1c ha ido subiendo: pasó del 7% o menos —el objetivo recomendado— a un 14% en su visita médica más reciente, en noviembre. “Mi A1c está por las nubes porque técnicamente ya no estoy usando el medicamento correcto como antes”, lamentó Garza. “Estoy tomando lo que puedo pagar”. Los planes con deducibles altos —es decir, la cantidad que los pacientes deben abonar por la mayoría de los servicios médicos antes de que el seguro se haga cargo— se han vuelto cada vez más comunes. En 2024, la mitad de los empleadores ofreció este tipo de cobertura,…