Luego de un año de brotes continuos de sarampión que han enfermado a más de 2.400 personas, Estados Unidos está a punto de perder su estatus como país libre de sarampión. Sin embargo, el recién nombrado subdirector principal de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), Ralph Abraham, no se mostró preocupado por esa posibilidad durante una reciente rueda de prensa. “Es simplemente el costo de hacer negocios en un país con fronteras algo porosas debido a los viajes globales e internacionales”, dijo Abraham. “Tenemos comunidades que eligen no vacunarse. Esa es su libertad personal”. Pero las infecciones provenientes de otros países representaron solo alrededor del 10% de los casos de sarampión detectados desde el 20 de enero de 2025, fecha oficial del inicio del brote mortal en el oeste de Texas que luego se propagó a otros estados y a México. El resto de los casos se adquirieron dentro del país. Esto marca un cambio importante desde que Estados Unidos eliminara el sarampión en el año 2000. Hasta ahora, el virus aparecía de manera esporádica, con personas infectadas en el extranjero, pero rara vez provocaba brotes locales debido a las altas tasas de vacunación. Dos dosis de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola previenen fuertemente la infección y detienen la propagación del virus. Para mantener su estatus de país libre de sarampión, el país debe demostrar que el virus no ha circulado de manera continua en…