Cuando Noah Hulsman, dueño de una tienda de patinetas en Louisville, Kentucky, se enteró de que ya no calificaba para los subsidios federales que lo ayudaban a pagar su plan de salud “Oro” de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA, por sus siglas en inglés), el hombre de 37 años optó por una cobertura más limitada. Pero el deducible equivale aproximadamente a una cuarta parte de su ingreso anual. Loretta Forbes se dio cuenta de que tendría que dejar su plan después de que sus primas mensuales del mercado de seguros de ACA se multiplicaran por diez en 2026. Así que esta mujer de 56 años, que vive en las afueras de Nashville, Tennessee, empezó a racionar sus medicamentos para la artritis reumatoide. Su esposo, Jim, abandonó su negocio de reparaciones domésticas que recién comenzaba para buscar un trabajo que ofreciera cobertura médica. Y cuando Nicole Wipp se enteró de que la prima mensual de su plan familiar de ACA sería más alta que el pago de su hipoteca, ella y su esposo decidieron cancelarlo y comprar cobertura únicamente para su hijo de 15 años. Después de hacer cuentas, Wipp, abogada independiente de 54 años en Aiken, Carolina del Sur, dijo que su familia tomó una decisión difícil. “Decidimos que, al final, nuestra única salida era arriesgarnos”. A pesar de las intensas discusiones y del cierre del gobierno más largo en la historia ocurrido el otoño pasado, el Congreso liderado por el Partido Republicano permitió que…