El gobierno federal ha reducido drásticamente la cantidad de vacunas infantiles recomendadas, dejando fuera seis inmunizaciones de rutina que han protegido a millones de personas de enfermedades graves, discapacidades a largo plazo y muertes. Solo tres de las seis vacunas que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) dejarán de recomendar de manera rutinaria —contra la hepatitis A, hepatitis B y el rotavirus— han prevenido casi 2 millones de hospitalizaciones y más de 90.000 muertes en los últimos 30 años, según publicaciones de la misma entidad. Las vacunas contra esas tres enfermedades, así como contra el virus respiratorio sincitial (VRS), la enfermedad meningocócica, la gripe y covid, ahora solo se recomiendan para niños con alto riesgo de enfermedad grave o luego de “tomar decisiones clínicas de manera compartida”, es decir, una consulta entre médicos y padres. Los CDC mantienen sus recomendaciones para 11 vacunas infantiles: contra el sarampión, las paperas y la rubéola; la tos ferina, el tétanos y la difteria; la enfermedad bacteriana conocida como Hib; la neumonía; la polio; la varicela; y el virus del papiloma humano (VPH). Según una hoja informativa del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés), los seguros médicos públicos y privados seguirán cubriendo las vacunas contra las enfermedades que los CDC ya no recomiendan de manera universal; los padres que quieran vacunar a sus hijos contra esas enfermedades no tendrán que pagar las dosis de su bolsillo. Expertos en…